miércoles 10 de febrero de 2010

La retrospectiva de Scrooge

Supongo que todos están familiarizados con la novela A Christmas Carol de Charles Dickens (o alguna de sus adaptaciones), en la cual un viejo gruñon, Ebenezer Scrooge, es visitado durante la Nochebuena por tres fantasmas quienes le hacen reflexionar, reencontrase con su niño interior e imbuirse de espíritu navideño. Hace poco Jim Carrey protagonizó una versión en 3D para la pantalla grande.

Bueno, en las últimas fiestas me topé con una de las tantas versiones en televisión, esta vez representada por Patrick Stewart. Sí, el mismísimo Profesor Xavier de X-Men y Capitán Jean-Luc Picard de Stark Trek. Y sí, sé que ya hace tiempo que pasó la Navidad.

El punto es que al observar la narración de la película en cuestión empecé a encontrar asombrosas similitudes entre lo que ocurría con nuestro héroe (¿o anti-héroe?) y lo que usualmente sucede durante las retrospectivas de los proyectos de software. Veamos a qué me refiero, y para esto nos basaremos en el framework flexible de restrospectivas de Esther Derby y Diana Larsen.

El primer fantasma en visitar a Scrooge es el de las navidades pasadas, quien le recuerda a Scrooge sucesos de su pasado, especialmente de su infancia, adolescencia y juventud. Esto coincide con la etapa de Recolección de Datos (Gather Data), pues lo que se busca es que Scrooge contemple, a modo de observador externo, los hechos relevantes que tengan influencia sobre su comportamiento en la actualidad.

El segundo fantasma es el de las navidades presentes. Este le muestra cómo festejan aquéllos del círculo de personas cercanas a Scrooge. Tanto pobres como ricos personifican el espíritu navideño y celebran con lo poco o mucho que poseen. A partir de aquí se comienzan a formar reflexiones profundas dentro del protagonista (Generate Insights), al combinar elementos pasados y presentes,de maneras no obvias para alguien que se había acostumbrado a vivir de cierta manera y sin pensar mucho al respecto.

Finalmente, el tercer fantasma, el de las navidades futuras, le muestra a Scrooge el triste y lamentable porvenir que le espera, acaso decida seguir por el mismo rumbo carente de compasión y benevolencia con el prójimo. Es aquí que termina la etapa de reflexión y Scrooge comienza a tomar decisiones sobre cómo debe comportarse y qué elementos de su personalidad debe cambiar para mejorar (Decide What to Do).

Si tienen la oportunidad de ver esta película, prueben mirándola a través de estos nuevos ojos y se darán cuenta por qué se afirma comúnmente que las retrospectivas (entre otras prácticas ágiles) no son más que sentido común aplicado al contexto de los equipos de trabajo y el desarrollo de nuevos productos de software.

miércoles 16 de diciembre de 2009

Discos, transparencia y cuellos de botella

FOTO1 TIENDA DISCOS DEL PASO

Hace unas semanas fui a comprar unos CD’s a Plaza San Miguel (sí, soy uno de esos especímenes raros que todavía compra discos originales). Hacía tiempo que no iba por allá, así que estaba un poco desorientado, pues varias tiendas se habían mudado de sitio. Dando unas cuantas vueltas por el lugar, encontré Sonodiscos, una tienda que a simple vista se nota que no es parte de una cadena, sino que, más bien, aparenta tener tradición y ser parte de un negocio familiar.

El punto es que, cuando empecé a revisar los discos que tenían a la vista, me vi bastante desorientado. La razón es simple: ninguno de los discos tenía el precio adherido al empaque! Lo que exhibían era un código algo críptico y para nada indicativo.

El producto de esto es que, para un humilde melómano como el que escribe, se me hacía imposible evaluar el costo-beneficio de las posibles compras que deseaba realizar, pues cada vez que necesitaba saber un precio debía consultar con alguno de los empleados del lugar.

La situación llegó a un punto tal, que me comencé a sentir bastante incómodo por la falta de información, o más bien por la falta de rapidez en conseguirla y por el cuello de botella que se generaba con el personal de la tienda al intentar conseguirla.

Ahora, ¿cuál es mi punto con esta historia? Pues básicamente dos: el primero es que, muchas veces en los proyectos de software, pecamos de falta de transparencia. Usualmente, la razón de esto es el miedo. Miedo porque, si somos transparentes, el resto de personas nos juzgará o, peor aún, nos castigará por nuestros errores. Me atrevo a soltar la hipótesis de que, en el caso de Sonodiscos, el dueño podría tener miedo de la competencia y de que ésta acuda a su tienda a espiar los precios.

El segundo punto es que, al ocultar información, creamos cuellos de botella artificiales, innecesarios y que entorpecen la colaboración y la consecución de objetivos. En mi caso, tenía poco tiempo para visitar la tienda y mi objetivo era comprar la mayor cantidad de discos de artistas que no conociera mucho en el menor tiempo posible y bajo un presupuesto predefinido.

Lamentablemente, no conseguí mi objetivo a cabalidad. Lo siento Sonodiscos, pero la próxima vez iré directamente a Phantom. Aunque los precios a veces son ligeramente más caros, me ofrecen una mejor relación costo-beneficio para alcanzar mis objetivos.

martes 13 de octubre de 2009

Entrevista con Diana Larsen

El evento Agiles 2009 que se llevó a cabo en Florianópolis, Brasil llegó a su fin la semana pasada. Fue una vivencia gratísima compartir conocimiento y experiencias con tanta gente interesada en la Agilidad, principalmente de Brasil y Argentina, así como también conocer a personas como Diana Larsen, autora del libro “Agile Retrospectives: Making good teams great!” y presidente del directorio de la Agile Alliance.

En esta entrevista, Diana nos habla sobre qué son las retrospectivas, de dónde vienen y cómo se estructuran.

Además toca algunos temas sociológicos, relacionados a las retrospectivas pero un poco más amplios y, finalmente, discute un poco sobre el futuro de la Agile Alliance y de Agile en general.






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miércoles 9 de septiembre de 2009

En los negocios, ¿el tiempo es lo más importante?

No veo mucha televisión. Es más, ni siquiera tengo cable (!!??). Pero sucede que hace poco estuve mal de salud y tuve que pasar unos días en casa frente a la caja boba. Es así que descubrí este comercial de Interbank que me dejó un tanto intranquilo:



La dinámica de la publicidad gira entorno a la siguiente idea-fuerza: "En los negocios el tiempo es lo más importante." Si bien es obvio que el comercial está realizado en tono de burla o comedia, deja traslucir la que varios empresarios o ejecutivos piensan que es la mejor manera de gestionar a su personal, área o empresa.

Es decir, concentrarse en mantener a los empleados ocupados el 100% del tiempo, asumiendo que los objetivos planteados por los niveles superiores de la jerarquía son los correctos (sin una adecuada validación) y tratando de alcanzarlos lo más rápido posible, evitando crear espacios para el diálogo, la contrapropuesta y la generación de intercambios de opiniones que aporten valor. O visto de otro modo, desaprovechar la capacidad que cada persona tiene para crear, generar soluciones e ideas; en resumen, para innovar.

Veo varios problemas con esta forma de gestión. En primer lugar opino que lo más importante en los negocios no es el tiempo (a secas), sino generar valor en los clientes. Es decir ofrecerles productos o servicios de calidad que satisfagan sus necesidades. En segundo lugar está la suboptimización. El hecho de tener al personal ocupado todo el tiempo pierde de vista el objetivo real de lo que estamos haciendo y cómo podemos mejorarlo, alienta la separación entre las áreas funcionales de la empresa, la formación de colas de información (con las correspondientes demoras) y una presión excesiva sobre las tareas a realizar, lo que promueve una cultura de "tomar atajos" y acarrea una pérdida de calidad en las actividades que hacemos.

Una vez claro lo anterior, recién podemos empezar a discutir el factor tiempo. Obviamente, si nuestra competencia ofrece un producto o servicio con mejor calidad que la nuestra en la mitad del tiempo, estamos en problemas. Pero esto debe enfocarse como un problema sistémico, a modo de atacar las causas raíz que permitan generar soluciones y que eliminen los desperdicios dentro de nuestros procesos, teniendo en claro todo el flujo de valor, desde que una necesidad es detectada hasta que ésta es satisfecha.

jueves 20 de agosto de 2009

CSP, ¿y ahora qué?

Hace unos días recibí la buena noticia de que había obtenido la certificación CSP (Certified Scrum Practitioner) de parte de la Scrum Alliance. Mi primera reacción fue de alegría y satisfacción, obviamente. No considero que sea una certificación fácil de obtener pues, a diferencia de muchas otras, lo que se evalúa es un cuestionario de unas 20 preguntas acerca de la experiencia que uno tiene aplicando (o al menos intentando aplicar) Scrum en un contexto específico. A diferencia de la certificación CSM, que sólo requiere llevar el curso (aunque próximamente será exigible un examen on-line de alternativa múltiple) y que tiene aproximadamente 56,000 personas certificadas en todo el mundo, la CSP sólo tiene alrededor de 600.

Una vez pasada la emoción, me empecé a preguntar qué es lo que vino antes y también qué viene después. Un paso lógico sería buscar obtener la CSC o CST, que no son nada fáciles (ni baratas, valgan verdades). Sin embargo, más que eso, en este momento me gustaría reflexionar un poco sobre la real utilidad de las certificaciones.

Hubo un tiempo en que buscaba obtener certificaciones de manera un tanto obsesiva, por varias razones: siendo valoradas en el mercado, usualmente llevan a un mejor sueldo y posición, demuestran el conocimiento que puedes tener en una determinada materia y por supuesto, ¡lo hacen sentir muy bien a uno cuando las recibe! No niego que me sirvieron de mucho, profesionalmente hablando. Pero la verdad es que de, de todo el conocimiento que adquirí estudiando para esos exámenes, una buena parte simplemente ha desaparecido de mi memoria, o para decirlo más elegantemente, no fue correctamente indexado y, por lo tanto, es inubicable.

La realidad es que para que el conocimiento sea realmente útil es indispensable acompañarlo de la experiencia. Es ésta la que permite validar lo aprendido, combinarlo en nuevas formas e incluso descartar aquellas cosas que no son tan válidas en la práctica. Ahora, todo esto suena muy obvio, ¿no? Sin embargo, muchas empresas no lo ven de esa manera. Se concentran únicamente en el certificado y no toman en cuenta la experiencia, confiando en que por poseer el cartoncito (o PDF) la persona será capaz de asumir los retos propios del trabajo. Esto sería similar a que se contrate a un gerente recién egresado de un MBA, ¡pero con ninguna experiencia gerencial!

Ahora, no estoy en contra de las certificaciones. Simplemente pienso que no es un indicador 100% fiable (quizás ni 50%) de lo que una persona puede hacer en el campo laboral y por lo tanto, considero que no debería jamás ser un requisito indispensable o exigible para un puesto relacionado al desarrollo de software. Las veces que he entrevistado gente (que han sido varias) he tenido mucho cuidado en este punto, llegando incluso a rechazar postulantes con muy bonitos certificados pero sin la experiencia necesaria o sin una personalidad que viera que encajaba adecuadamente con nuestra cultura empresarial.

jueves 6 de agosto de 2009

Conferencia Internacional sobre Testing y Calidad del Software


Me llegó hace poco una invitación a esta conferencia, a llevarse a cabo en Bilbao, España a fines del mes de octubre. El programa se ve muy interesante. Desde mi punto de vista, una de las presentaciones que más destaca es la de Mary Poppendieck, una de las más importantes impulsoras del enfoque Lean en el mundo del software (Lean Software Development). 

Tuve la gran suerte de conocer a Mary durante el curso que dictó en Buenos Aires el año pasado, el cual fue una gratísima experiencia para mí. El conocimiento y la experiencia que destila con cada afirmación u opinión que vierte es realmente impresionante y digno de destacar.

Lamentablemte no podré asistir a esta conferencia, pero si alguno de ustedes trabaja con software embebido y está por allá durante esas fechas, creo que es un evento al que no puede dejar de asistir.

martes 19 de mayo de 2009

Primer Curso Certified ScrumMaster en español en Lima


Durante los días 31 de agosto y 1 de setiembre de 2009 se dictará por primera vez en Lima el Curso de Certificación de Scrum (CSM) en idioma español, oficialmente reconocido por la Scrum Alliance.

Esta es una excelente oportunidad de llevar este curso, pagando la tercera parte de lo que cuesta en Estados Unidos o Europa. Será dictado por Alan Cyment, el único Certified Scrum Trainer nativo hispanoparlante en el mundo.

Toda la información sobre el curso, así como el formulario de inscripción, la pueden encontrar en la página de la empresa organizadora, Open Edge Technologies, de la cual formo parte.

Espero verlos allí!